LAS CIBERPUTAS:
la era de los proxenetas digitales
La venta de sexo no es algo nuevo; lo que cambia es el territorio. Internet convirtió al trabajo sexual en un ecosistema donde se puede ganar 100 dólares en quince minutos, más de 1000 al mes o 15.000 en el verano. Pero también es un espacio donde se puede perder el control de los contenidos. En 2025 la oferta supera la demanda, videos robados llegan a 20 millones de reproducciones en IPs extranjeras, y las trabajadoras ya no sólo compiten entre ellas, sino también con modelos generados por IA que facturan hasta 35.000 dólares al mes.
Este es el nuevo mapa del trabajo sexual digital: ingresos, riesgos inevitables y una batalla constante por ser dueñas del cuerpo en plataformas que no responden a autoridades locales.